El comité ejecutivo del sindicato nacional de mineros calificó de “arbitrariedad policiaca” la agresión que “sin ningún motivo legal” sufrieron los trabajadores de la sección 271 del puerto industrial Lázaro Cárdenas, Michoacán, por parte de la Policía Federal.
El sindicato señaló que esta agresión “es producto del odio demencial del gobierno federal y del Partido Acción Nacional contra la clase trabajadora y las organizaciones sindicales democráticas e independientes”. Luego de repudiar enérgicamente “la agresión física que comprometió la vida del delegado especial en Michoacán, Mario García Ortiz, y afectó la integridad de muchos trabajadores”, esta organización exigió una pronta investigación de los hechos y que se castigue con todo el peso de la ley a los miembros de las fuerzas públicas y sus jefes.
También responsabilizaron al gobierno de Felipe Calderón de cualquier “hecho de sangre” que se pudiera dar contra los mineros de Lázaro Cárdenas.
Para este sindicato la agresión “no tuvo absolutamente ninguna razón legal”, ya que nunca hubo ninguna demanda de autoridad judicial o ministerial. Señaló que García Ortiz fue detenido y golpeado la medianoche del sábado 22 sólo por parecerle “sospechoso” a los uniformados.
Indicó que al enterarse de ello los trabajadores de la sección 271 acudieron a auxiliarlo, pero también fueron secuestrados, golpeados y torturados sicológicamente durante varias horas por la Policía Federal, ya que los elementos policiacos dispararon al aire y al suelo, obligándolos a tirarse al piso, donde los golpearon salvajemente a patadas y culatazos.
Por ello, el sindicato considera al gobierno de Felipe Calderón el principal culpable de esta y otras agresiones contra los mineros. Demandó justicia y reparación de los agravios y dio su apoyo pleno a los trabajadores agredidos y vejados.
Fuente: LA JORNADA
martes, 25 de mayo de 2010
Se deteriora la salud de los ayunantes del SME ante la indiferencia de autoridades
La huelga de hambre de los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en el Zócalo capitalino cumplió ayer 30 días sin que alguna autoridad federal se haya acercado a negociar el levantamiento de la protesta. Incluso ayer dos ayunantes tuvieron que ser trasladados a servicios de urgencias del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por dolor abdominal agudo, con lo que ya suman 17 los trabajadores que han tenido que ser hospitalizados.
De igual forma, cerca de 40 integrantes del SME se extrajeron sangre frente a la Secretaría de Energía y con el plasma hicieron pintas en la fachada y paredes de vidrio de la dependencia, además de que elaboraron mantas de protesta, en las que se leía “Con sangre defendemos la huelga de hambre”, “Kesell y Calderón, no oculten la información”.
A las oficinas centrales de esta secretaría, ubicadas en Insurgentes Sur y Eje 5, llegaron desde temprano los trabajadores y uno a uno se fueron sacando sangre con jeringa, apoyados por enfermeras que en poco tiempo acumularon decenas de tubos llenos del fluido, el cual usaron para pintar una esvástica al lado del nombre de la titular de la dependencia en la misma fachada del edificio. Incluso en una de las mantas pintaron con sangre el escudo del SME.
Cuando realizaban las pintas llegaron decenas de policías capitalinos que formaron una valla humana frente al acceso principal de la Secretaría de Energía, lo que generó roces con los trabajadores que fueron movidos por la fuerza y les impidieron hacer más pintas. Sin embargo, los electricistas organizaron un mitin en ese lugar. En los discursos denunciaron que la “cerrazón del gobierno y la ceguera de las instancias de justicia del país” los han orillado a estas acciones extremas por recuperar su fuente de trabajo.
En tanto, en el Zócalo la situación no era menos difícil, pues alrededor del mediodía dos trabajadores fueron trasladados a urgencias del Seguro Social. Se trata de Celestino Ovando Salvador y Víctor Téllez Martínez, el primero por un diagnóstico preliminar de íleo paralítico, que consiste en una obstrucción intestinal no mecánica, y el segundo por dolor abdominal agudo relacionado con gastritis ulcerosa.
Al respecto, el doctor Alfredo Verdigued explicó que 17 trabajadores ya fueron hospitalizados y quedan 63 en huelga de hambre en este campamento. Dijo que ante el prolongado ayuno de los trabajadores, en el que algunos llevan 28, 29 y hasta 30 días sin probar alimento sólido, sí está en peligro su vida, por lo que se ha extremado la vigilancia, ya que varios presentan hipertensión, hipoglucemia y descenso del ritmo cardiaco.
El parte de la situación de los trabajadores en huelga lo dio José Antonio Almazán, ex secretario del exterior del gremio y ex diputado federal, quien dijo que en promedio cada ayunante ha perdido 8 kilogramos de peso; sin embargo, los que primero se pusieron en ayuno han perdido entre 15 y 16 kilos.
Sostuvo que ante la prolongación del ayuno, además del apoyo de los médicos del mismo SME, se pedirá que doctores de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, de las áreas de salud del Distrito Federal y la propia Cruz Roja tengan presencia permanente en el campamento.
Hizo ver que en total los trabajadores que participan en la huelga masiva suman 600 kilogramos de peso perdidos, por lo que sí están poniendo en riesgo su vida “frente a un gobierno que no ve ni escucha, ni a ellos ni a ninguno de los trabajadores de este país”.
El líder del gremio, Martín Esparza, señaló por su parte, que “sólo la Suprema Corte de Justicia de la Nación puede detener esta injusticia y lo puede hacer de inmediato, por qué los ministros no tienen porque actuar con dilación”, ya que el acto de extinción de Luz y Fuerza del Centro fue un “acuerdo político del gobierno de Calderón para privatizar un sector prioritario del país en beneficio de intereses de grandes empresas nacionales y extranjeras”, pero no fue legal y ellos lo saben.
Mientras, todavía con ánimos, los trabajadores corearon en el mitin en el Zócalo: “¡estamos aquí por convicción; huelga de hambre, solución!”
Fuente: LA JORNADA
De igual forma, cerca de 40 integrantes del SME se extrajeron sangre frente a la Secretaría de Energía y con el plasma hicieron pintas en la fachada y paredes de vidrio de la dependencia, además de que elaboraron mantas de protesta, en las que se leía “Con sangre defendemos la huelga de hambre”, “Kesell y Calderón, no oculten la información”.
A las oficinas centrales de esta secretaría, ubicadas en Insurgentes Sur y Eje 5, llegaron desde temprano los trabajadores y uno a uno se fueron sacando sangre con jeringa, apoyados por enfermeras que en poco tiempo acumularon decenas de tubos llenos del fluido, el cual usaron para pintar una esvástica al lado del nombre de la titular de la dependencia en la misma fachada del edificio. Incluso en una de las mantas pintaron con sangre el escudo del SME.
Cuando realizaban las pintas llegaron decenas de policías capitalinos que formaron una valla humana frente al acceso principal de la Secretaría de Energía, lo que generó roces con los trabajadores que fueron movidos por la fuerza y les impidieron hacer más pintas. Sin embargo, los electricistas organizaron un mitin en ese lugar. En los discursos denunciaron que la “cerrazón del gobierno y la ceguera de las instancias de justicia del país” los han orillado a estas acciones extremas por recuperar su fuente de trabajo.
En tanto, en el Zócalo la situación no era menos difícil, pues alrededor del mediodía dos trabajadores fueron trasladados a urgencias del Seguro Social. Se trata de Celestino Ovando Salvador y Víctor Téllez Martínez, el primero por un diagnóstico preliminar de íleo paralítico, que consiste en una obstrucción intestinal no mecánica, y el segundo por dolor abdominal agudo relacionado con gastritis ulcerosa.
Al respecto, el doctor Alfredo Verdigued explicó que 17 trabajadores ya fueron hospitalizados y quedan 63 en huelga de hambre en este campamento. Dijo que ante el prolongado ayuno de los trabajadores, en el que algunos llevan 28, 29 y hasta 30 días sin probar alimento sólido, sí está en peligro su vida, por lo que se ha extremado la vigilancia, ya que varios presentan hipertensión, hipoglucemia y descenso del ritmo cardiaco.
El parte de la situación de los trabajadores en huelga lo dio José Antonio Almazán, ex secretario del exterior del gremio y ex diputado federal, quien dijo que en promedio cada ayunante ha perdido 8 kilogramos de peso; sin embargo, los que primero se pusieron en ayuno han perdido entre 15 y 16 kilos.
Sostuvo que ante la prolongación del ayuno, además del apoyo de los médicos del mismo SME, se pedirá que doctores de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, de las áreas de salud del Distrito Federal y la propia Cruz Roja tengan presencia permanente en el campamento.
Hizo ver que en total los trabajadores que participan en la huelga masiva suman 600 kilogramos de peso perdidos, por lo que sí están poniendo en riesgo su vida “frente a un gobierno que no ve ni escucha, ni a ellos ni a ninguno de los trabajadores de este país”.
El líder del gremio, Martín Esparza, señaló por su parte, que “sólo la Suprema Corte de Justicia de la Nación puede detener esta injusticia y lo puede hacer de inmediato, por qué los ministros no tienen porque actuar con dilación”, ya que el acto de extinción de Luz y Fuerza del Centro fue un “acuerdo político del gobierno de Calderón para privatizar un sector prioritario del país en beneficio de intereses de grandes empresas nacionales y extranjeras”, pero no fue legal y ellos lo saben.
Mientras, todavía con ánimos, los trabajadores corearon en el mitin en el Zócalo: “¡estamos aquí por convicción; huelga de hambre, solución!”
Fuente: LA JORNADA
miércoles, 19 de mayo de 2010
Se manifiestan electricistas frente a embajada de EU
Ciudad de México.- Cientos de trabajadores electricistas marcharon del Zócalo capitalino hacia el Senado de la Republica en una primera instancia para después trasladarse a la embajada de Estados Unidos en México.
El motivo de la protesta –independientemente de la lucha que realizan para el reconocimiento de su sindicato–, se deriva de la visita de Estado del presidente Felipe Calderón en EU, por lo que enviaron una misiva a una asociación sindical de aquel país para que la hagan pública mientras el mandatario mexicano se encuentra allá.
Al realizar la protesta cerraron la circulación de Paseo de la Reforma frente a la sede diplomática, mientras que decenas de granaderos de la Policía del DF resguardaron el inmueble. Sin que se reportará incidente alguno.
Fuente: MIlenio
El motivo de la protesta –independientemente de la lucha que realizan para el reconocimiento de su sindicato–, se deriva de la visita de Estado del presidente Felipe Calderón en EU, por lo que enviaron una misiva a una asociación sindical de aquel país para que la hagan pública mientras el mandatario mexicano se encuentra allá.
Al realizar la protesta cerraron la circulación de Paseo de la Reforma frente a la sede diplomática, mientras que decenas de granaderos de la Policía del DF resguardaron el inmueble. Sin que se reportará incidente alguno.
Fuente: MIlenio
Los reales saboteadores son Calderón y Lozano: AMLO a SME
México, DF. “Saboteadores, lo que se dice saboteadores, son Calderón y Javier Lozano; esos sí son saboteadores”, señaló este miércoles Andrés Manuel López Obrador a los trabajadores electricistas al acudir al campamento que tienen en el Zócalo los miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas en huelga de hambre.
Desde ahí, el "presidente legítimo" hizo un llamado a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que resuelvan en favor del recurso de controversia constitucional interpuesta por los trabajadores en contra de la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC) porque además de restituir el estado de derecho y reivindicar a la justicia, pueden desmentir a quienes sostienen que todos los poderes están confiscados por el grupo en el poder.
Los ministros, añadió, “pueden tomar una decisión que los dignifique y que nos haga sentir a todos los mexicanos que hay un faro de la legalidad en nuestro país. Tienen que resolver pronto, este es un asunto urgente, entre otras cosas por la situación de quienes están en huelga de hambre, mujeres y hombres que ya no tienen por qué seguir sufriendo”.
Agregó que los ministros deben entender que “no se puede mantener un estado de ilegalidad, de injusticia y de atropello” y en el caso de la desaparición de LFC “es clara la violación a la Constitución, a la Ley Federal de Trabajo y al contrato colectivo de trabajo”.
López Obrador también manifestó que el gobierno calderonista decidió decretar la desaparición de dicha paraestatal “porque quiere continuar con el proceso de privatización de la industria eléctrica", y ello representó, dijo, un pretexto para entregar al capital privado el tendido de fibra óptica.
En ese sentido, mencionó que 22 mil kilómetros de fibra óptica van a ser entregadas a Televisa y a Telefónica, "una empresa española de telecomunicaciones de España, que dirige Francisco Gil Díaz, el secretario de Hacienda de Vicente Fox”.
Lo que está detrás, expresó, son los negocios que se hacen al amparo del poder público. Costó instalar la fibra óptica 30 mil millones de pesos, cantidad que se financió con presupuesto público, con dinero de todos los mexicanos.”
Ahora, abundó, las autoridades "han llegado, al cinismo de haber cancelado la posibilidad de la competencia, hicieron a un lado a otros competidores al declarar que sólo hay una propuesta, la de Televisa y Telefónica”.
En las bases de licitación, puntualizó, se estableció un piso de 850 millones de pesos por la concesión de 20 años, pero si no hay competencia se quedará en esa cantidad, porque no habrá puja ni otras propuestas.
Fuente: LA JORNADA
Desde ahí, el "presidente legítimo" hizo un llamado a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que resuelvan en favor del recurso de controversia constitucional interpuesta por los trabajadores en contra de la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC) porque además de restituir el estado de derecho y reivindicar a la justicia, pueden desmentir a quienes sostienen que todos los poderes están confiscados por el grupo en el poder.
Los ministros, añadió, “pueden tomar una decisión que los dignifique y que nos haga sentir a todos los mexicanos que hay un faro de la legalidad en nuestro país. Tienen que resolver pronto, este es un asunto urgente, entre otras cosas por la situación de quienes están en huelga de hambre, mujeres y hombres que ya no tienen por qué seguir sufriendo”.
Agregó que los ministros deben entender que “no se puede mantener un estado de ilegalidad, de injusticia y de atropello” y en el caso de la desaparición de LFC “es clara la violación a la Constitución, a la Ley Federal de Trabajo y al contrato colectivo de trabajo”.
López Obrador también manifestó que el gobierno calderonista decidió decretar la desaparición de dicha paraestatal “porque quiere continuar con el proceso de privatización de la industria eléctrica", y ello representó, dijo, un pretexto para entregar al capital privado el tendido de fibra óptica.
En ese sentido, mencionó que 22 mil kilómetros de fibra óptica van a ser entregadas a Televisa y a Telefónica, "una empresa española de telecomunicaciones de España, que dirige Francisco Gil Díaz, el secretario de Hacienda de Vicente Fox”.
Lo que está detrás, expresó, son los negocios que se hacen al amparo del poder público. Costó instalar la fibra óptica 30 mil millones de pesos, cantidad que se financió con presupuesto público, con dinero de todos los mexicanos.”
Ahora, abundó, las autoridades "han llegado, al cinismo de haber cancelado la posibilidad de la competencia, hicieron a un lado a otros competidores al declarar que sólo hay una propuesta, la de Televisa y Telefónica”.
En las bases de licitación, puntualizó, se estableció un piso de 850 millones de pesos por la concesión de 20 años, pero si no hay competencia se quedará en esa cantidad, porque no habrá puja ni otras propuestas.
Fuente: LA JORNADA
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